Reflejos

Una experiencia cultural para descubrir la arquitectura, el arte y la ciudad.

“De acuerdo con Teodoro González de León, las artes plásticas eran una especie de “hermanas” de la arquitectura porque compartían un mismo territorio: las formas, el espacio, la materia, la proporción y la percepción.”

La formación de un arquitecto también sucede al caminar la ciudad, observar sus espacios y encontrarse con el arte. Con esta idea, estudiantes de primer semestre de la Licenciatura en Arquitectura realizaron este 17 de septiembre una salida cultural a la Ciudad de México, como parte de las actividades de las materias Taller de Composición Plástica y Expresión y Laboratorio de Análisis.

El recorrido los llevó a tres importantes referentes culturales: el Colegio Nacional, el Palacio de Bellas Artes y el Museo Tamayo Arte Contemporáneo, donde tuvieron la oportunidad de observar y analizar distintas expresiones artísticas, arquitectónicas y espaciales.

Más que una visita, la experiencia buscó enriquecer culturalmente al colectivo de Arquitectura, invitando a los estudiantes a mirar con atención aquello que los rodea: las formas, proporciones, materiales, recorridos, composiciones y relaciones que se generan entre las personas, el arte, los edificios y la ciudad.

Desde el inicio de su formación profesional, este tipo de experiencias permite ampliar sus referentes visuales y culturales, fortalecer su sensibilidad y desarrollar una mirada crítica y analítica sobre el espacio.

Porque aprender arquitectura también significa salir del aula, recorrer, observar, cuestionar y descubrir nuevas maneras de mirar el mundo.

Rodrigo Rodríguez Salas