Los estudiantes de La Salle Cuernavaca organizaron un encuentro que acercó a la comunidad universitaria con productores locales y abrió un espacio para hablar sobre el futuro del campo.

Con la intención de generar nuevas oportunidades para el sector agrícola, La Salle Cuernavaca fue sede de un foro de apoyo a agricultores e innovación juvenil, donde distintos participantes pudieron compartir sus experiencias alrededor de los retos que enfrenta actualmente el campo. La iniciativa comenzó con un acercamiento previo a productores de Tetela del Volcán y Atlayakapa, donde estudiantes conocieron directamente las dificultades que existen para comercializar los productos agrícolas. A partir de estas visitas surgieron conversaciones sobre el traslado de mercancías y las condiciones en las que los productores establecen sus precios.
Con este diagnóstico como punto de partida, el encuentro buscó acercar esas necesidades a la comunidad universitaria. Estudiantes de Administración, Ingeniería Industrial, Diseño Industrial y Mecatrónica participaron desde sus respectivas áreas para pensar en alternativas que puedan generar mayor valor para los productores. Durante el foro también se contó con la participación de productores y especialistas, quienes compartieron su experiencia y hablaron sobre las oportunidades que existen para que los jóvenes tengan una participación más activa en el desarrollo del campo.

Uno de los temas que tomó mayor relevancia fue el relevo generacional. Para algunos productores, la percepción de que trabajar en el campo no resulta suficientemente rentable ha provocado que las nuevas generaciones pierdan interés en continuar con esta actividad. Frente a esta realidad, el proyecto planteó que una mayor preparación y nuevas formas de aprovechar los productos agrícolas pueden abrir oportunidades para quienes buscan permanecer en el sector. Las mesas de diálogo permitieron profundizar en estas inquietudes y generar conversaciones enfocadas en encontrar posibles caminos de colaboración.
Como parte de la jornada, el campus también recibió un mercado de productores locales, donde los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer directamente los productos y acercarse al trabajo que existe detrás de ellos. El espacio permitió que el encuentro tuviera una dimensión práctica y que la comunidad universitaria pudiera conocer de cerca el valor de la producción local.

La realización de este foro refleja una de las posibilidades que surgen cuando la formación universitaria se conecta con las necesidades del entorno. Para los estudiantes participantes, la experiencia significó salir del aula y enfrentarse a una problemática real desde sus propios conocimientos. Desde La Salle Cuernavaca, este tipo de iniciativas fortalecen nuestro vínculo con la comunidad y muestran que la educación también puede convertirse en un punto de partida para generar nuevas oportunidades.




