Reflejos

Arte, función y sensibilidad: Estudiantes de Ingeniería en Diseño Industrial exponen “La estructura funcional de una mano”

Como parte de su proceso de formación integral y su primer gran acercamiento con el mundo del diseño, los alumnos de tercer semestre de la licenciatura en Ingeniería en Diseño Industrial presentaron la exposición “La estructura funcional de una mano”.

El proyecto tuvo como propósito fusionar el valor artístico y expresivo con la utilidad práctica. La Mtra. Adriana Canales, Jefa de Carrera de Ingeniería en Diseño Industrial, explicó que la actividad se sustentó en los principios teóricos del diseñador e investigador Tulio Fornari, quien postula que todo objeto de diseño debe poseer una función práctico-sensible capaz de transmitir emociones y conectar directamente con el usuario.

Del alambre inerte a la expresión anatómica

El desafío técnico y creativo consistió en moldear un material inerte —alambre galvanizado o de aluminio— hasta transformarlo en un objeto tridimensional que representara la anatomía de la propia mano del estudiante. A través de esta exploración de costos, maleabilidad y formas, cada alumno desarrolló un lenguaje propio, complementando su propuesta con un cartel de investigación para fundamentar teórica y metodológicamente su proyecto.

“Estoy encantada con los resultados. Tengo un grupo supercreativo y estoy convencida de que tienen el potencial para convertirse en grandes diseñadores a futuro”, destacó la Mtra. Adriana Canales.

Creando con propósito e intención

Para André Gastélum Woods, estudiante de tercer semestre, el proyecto representó un verdadero reto tanto técnico como conceptual. André diseñó una mano extendida funcional concebida como alhajero, logrando un objeto que no solo cumple con la tarea de organizar joyas y accesorios, sino que también transmite una sensación de apertura y calidez.

“Mi mayor aprendizaje fue comprender cómo aplicar la teoría de Tulio Fornari para que un objeto no sea solo funcional o duradero, sino que también transmita un sentimiento. Al principio pensé en una mano en forma de puño, pero resultaba agresiva; al extenderla, logré transmitir amplitud y amabilidad, además de darle mayor capacidad de uso”, compartió André.

Con iniciativas como esta, la Escuela de Ingeniería reafirma su compromiso con una enseñanza que combina el rigor técnico, la fundamentación teórica y la creatividad con sentido humano.

¡Felicidades a los estudiantes de Ingeniería en Diseño Industrial y a su docente por este brillante ejercicio de talento y diseño!

Rodrigo Rodríguez Salas