Vie. Oct 22nd, 2021

Alas a los sueños

Por Erick Landa

La Salle siempre ha sido un referente de excelencia y calidad, pero no sólo académica, sino humana, y me parece importante resaltar eso. Es difícil afirmar que algo nos gusta sin caer en la superficialidad, pero es verdaderamente hermoso disfrutar de algo y externarlo con mayor concientización; por esa razón no me es difícil decir lo que adoro de mi alma mater.

Adoro sentir cercana a mi universidad, su extraña cercanía en caras y rostros de mis profesores y compañeros que siempre, así como en el personal administrativo y de apoyo; me conmueve su solidaridad en los momentos difíciles, en problemas o accidentes, así como en momentos de pérdida, porque cuando perdemos a un ser querido recibimos un pésame sincero y un hombro para apoyarnos; admiro su labor cristiana y su trabajo humanista en comunidades vulnerable; me encanta el apoyo a su comunidad, en su proyectos personales, esto último es lo que realmente me motiva y más disfruto de La Salle.

La Salle da a sus alumnos alas para volar, alas fuertes para lograr nuestros sueños. Incentiva a los alumnos propositivos y apoya a los alumnos soñadores como yo, nos brinda herramientas como material y laboratorios para empezar, y lo más importante, pone a nuestro alcance a maestros que nos guíen. Siento ese apoyo, y creo que es lo más valioso, el sentir que puedo alcanzar mis sueños.

La Salle siempre ha acompañado a su comunidad, no sólo ha sido una prepa o universidad, también ha sido un hogar. De verdad me siento parte del milagro, no pongo en duda que quizás haya errores, pero es innegable la excelencia de la universidad. Y si bien nos dan alas para alcanzar el sol y acompañamiento en el despegar, lo demás es nuestra tarea.