Mar. Ene 26th, 2021

El Peso de la muerte

“México en la Historia” es una serie de artículos editoriales redactados por especialistas lasallistas donde se abordan datos y hechos históricos de nuestro querido país.

Caso único en la Numismática mundial, y por increíble que parezca, los pesos de plata troquelados en la ciudad de Cuencame, Durango, en 1914, ostentan la leyenda ´MUERA HUERTA´, este anatema o maldición, tuvo origen en el odio que tenia Francisco Villa a Victoriano Huerta por haber asesinado a Madero para apoderarse de México.

Este peso hizo que Huerta se encolerizara tanto, al grado, que ordeno la ejecución de cualquier individuo a quien se le encontrara en posesión de uno de estos pesos.

De la forma que haya sido, Victoriano Huerta era el presidente de la republica, por lo que esta orden fue tomada muy en serio.

Este peso circulo profusamente en el norte del país, aunque en el centro y sur no se veían mucho, tal vez por la amenaza de Huerta.

Estos pesos, con fecha 1914, tienen en el anverso el escudo nacional y en la parte superior la leyenda ‘EJERCITO CONSTITUCIONALISTA’ y en la parte inferior ‘MUERA HUERTA’, y en el reverso el gorro con resplandor, en la parte superior ‘ESTADOS UNIDOS MEXICANOS’, y en la parte inferior 1914 a cada lado del valor ‘UN PESO’.

La acuñación se llevo a cabo en la metalúrgica de La Azarca ubicada en los terrenos de La Velardeña en Cuencame Durango y estuvo a cargo de los generales villistas Calixto Contreras y Severino Ceniceros, por órdenes directas de Francisco Villa.

Algunos historiadores afirman que la idea original de poner la leyenda Muera Huerta, en las monedas, fue de la famosa monja guerrillera Sor Belén, que se sumo a las huestes revolucionarias que acaudillaba el Gral. Contreras, oriundo de Cuencame, al ser exclaustrada cuando este general tomo la ciudad de Durango en 1913.

A esta noble y valiente guerrillera, cuyo nombre era Belén García de Terwogt, le atribuyen la iniciativa de poner la famosa maldición en las monedas y que a los generales Contreras y Ceniceros, apoyaron esta iniciativa y al comunicárselo al General Francisco Villa, le pareció muy buena, dando la aprobación para iniciar la troquelacion.

La troqueladora que se utilizo para esta famosa emisión, en 1914, todavía existe en la Casa de Moneda de México, en la calle de Apartado y aun funciona.

Arq. Eliseo Mario Aragón Celis Cuernavaca, Mor. Octubre de 2020.